Salud bucal y rendimiento deportivo: lo que tu boca le hace a tus marcas
Caries activas, encías inflamadas, bruxismo, bebidas isotónicas a sorbos… no es “solo dental”. Puede afectar a tu recuperación, a tu energía y a tu consistencia entrenando. Si quieres rendimiento, tu boca no puede ir por libre.
La conexión entre salud bucal y rendimiento
Tu boca no es un accesorio estético. Cuando hay caries activas, encías inflamadas o infecciones, el cuerpo responde con estrés e inflamación. Y ese no es el mejor contexto para entrenar y recuperarte.
- Dolor = peor sueño, peor técnica, peor consistencia.
- Inflamación mantenida = recuperación más lenta.
- Molestias al masticar = peor nutrición o peor adherencia a la dieta.
- Tensión mandibular = cefaleas, sobrecarga muscular, bruxismo.
Para reforzar prevención y base: odontología general y esta guía práctica: higiene oral perfecta.
Si sospechas que lo de tus encías va más allá de un sangrado puntual: periodoncia.
Inflamación e infección: el freno invisible
Gingivitis y periodontitis no son solo “encías sensibles”. Son procesos inflamatorios donde el biofilm bacteriano se mantiene activo. En deportistas, eso suele traducirse en:
- Fatiga más temprana (sensación de “no me da”).
- Recuperación peor entre sesiones intensas.
- Molestias recurrentes cuando todo se suma (carga, estrés, sueño).
Encías rojas + sangrado: suele haber biofilm/sarro. Se controla con diagnóstico y mantenimiento.
Bebidas isotónicas, geles y caries: el clásico “sorbito”
En resistencia es habitual tirar de gel + isotónica o bebidas ácidas y azucaradas. El problema no es “tomarlas”, es tomarlas a sorbitos durante horas: mantiene el pH bajo y sube el riesgo de caries y erosión.
- Evita el picoteo constante: mejor tomas más concentradas y luego agua.
- Enjuague rápido con agua cuando puedas (sin drama).
- No cepilles justo después de ácido: espera 30–45 min.
- Si hay boca seca, el riesgo sube: la saliva protege.
Prevención y mantenimiento regular: menos sorpresas en el peor momento (competición, picos de carga).
Protección y bruxismo: cuando la mandíbula también compite
En deportes de contacto, el protector bucal no es “extra”: es prevención de fracturas y traumatismos. Y en muchos deportistas aparece el apretamiento (bruxismo), especialmente con estrés competitivo.
- Contacto: protección para evitar lesiones dentales.
- Estrés / fuerza: apretar = sobrecarga muscular y desgaste.
- Señales: cefaleas, rigidez al despertar, dientes desgastados.
Férula a medida: protege dientes y descarga cuando hay apretamiento (muy típico con estrés).
Rutina simple del deportista (que funciona)
La prevención es más técnica que heroica:
- Cepillado 2 veces/día con buena técnica (encía incluida).
- Interdentales/hilo diario: donde se organiza el biofilm.
- Revisión y limpieza según riesgo (habitualmente 6–12 meses).
- Post-entreno largo: agua y espera si hubo acidez.
Dos sabotajes típicos (y absurdamente comunes):
- Ignorar sangrado y seguir como si nada.
- Isotónica a sorbitos + boca seca + cero interdentales.
Cuándo pedir una valoración
Si entrenas con regularidad, pide revisión si aparece alguno de estos:
- Sangrado al cepillarte o con el hilo.
- Mal aliento persistente.
- Sensibilidad o dolor recurrente (sobre todo en semanas de carga).
- Rigidez mandibular, cefaleas, sospecha de apretamiento nocturno.
- Golpes/traumatismos si haces deportes de contacto.
Tel: +34 932 009 313 · Clínica Dental Nin · Balmes 454 · Sant Gervasi (Barcelona)
Enlaces útiles para reforzar prevención: odontología general, limpieza dental, periodoncia y, si aprietas: bruxismo y ATM.
